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Redes fue
declarado Parque Natural en 1.996 y se encuentra enclavado en el sector de
la montaña centro-oriental, ocupando la totalidad de los concejos de Caso y
Sobrescobio y con una extensión global de 377,36 km2, de los cuales 307,94
km2 corresponden al primero y 69,42 km2 al segundo. El Parque limita
con los concejos de Piloña, al norte, Ponga, al este, Laviana, al oeste,
Aller al suroeste, y la Comunidad de Castilla y León, al sureste. La mayor
parte del territorio queda enmarcado en la cuenca hidrográfica del Nalón,
teniendo como cota mínima los 400 m y como máxima los 2.104 m del pico
Torres.
La riqueza ambiental del Parque de Redes se manifiesta en una multitud de
paisajes y contrastes. Pueden observarse formaciones de origen glaciar, como
morrenas o circos, formas kársticas en cuevas y lapiaces; amplios
campos de pasto, montes y frondosas masas boscosas. Redes cuenta con una
superficie arbolada que ocupa el 40% del territorio. Destacan cumbres
como el Picu Torres, el Retriñón, la Peña'l Vientu, Cantu l'Osu o el
Tiatordos.
La acción de los ríos ha dado lugar a la aparición de valles abiertos que
forman grandes vegas en sus fondos o a los impresionantes desfiladeros de
roca caliza, como el río Alba o el de los Arrudos.
Las Vegas de Redes son de impresionante belleza. Aislada por los
contrafuertes montañosos, a 1.215 metros, se encuentra la vega de
Brañagallones, donde el antiguo albergue de cazadores se ha convertido en un
hotel.
Por el Parque de Redes pasean todas las especies características del norte
peninsular. El oso pardo, que merodea desde Peloño. El lobo abunda por todo
Redes, con zonas estables de cría. Encontramos también las mayores
poblaciones de rebecos en la región y ciervos reintroducidos y perfectamente
adaptados. El fastuoso urogallo, alimoches, águilas reales y un sin fin de
aves; reptiles y anfibios se benefician del estado de conservación del
parque.
El hayedo es la formación vegetal dominante en los montes de Redes, aunque
estos albergan importantes manchas de roble albar. Sus bosques, fragmentados
por áreas de pasto y matorral, son los más destacados de las cuencas altas
de los ríos Nalón.
El hayuco, nutritivo fruto de las hayas, forma parte de la alimentación de
la preciada fauna del Parque de Redes. Salteados por todo el territorio,
surgen fresnos, tejos, abedules o acebos. En la alta montaña se desarrollan
los matorrales de enebro rastrero, con gayuba en las peñas calcáreas y con
brecina y arándano en los sustratos silíceos.
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